Afrodita, la belleza divina

En el episodio anterior Hefesto, a pesar de su pie deforme, se convirtió en un respetable y atractivo dios de la fragua. Mediante venganzas elaboradas, logró conseguir lo que se proponía, desde volver al Olimpo hasta casarse con Afrodita.

Afrodita no nació sino que, como uno de sus epítetos indica, se levantó. Es Anadiómena, “la que se levanta” de la espuma del mar. Esa blanca espuma se creó cuando Crono castró a su padre Urano y su miembro cayó en el mar. Sea que fuera semen o sangre, el liquido divino terminó a las orillas de la isla Pafos (Chipre), haciendo espuma de la que emergió Afrodita.

La diosa se levantó como una doncella adulta, desnuda, núbil e infinitamente deseable. Por ello no es de sorprender que ella sea la diosa del amor. La timai u “honor” de Afrodita también abarca la lujuria, la sexualidad y la reproducción. ¡Ella es la belleza misma!

Por ende, de inmediato le hicieron cortejo tres deidades: Peito, persuasión; Hímero, deseo; y, Eros, amor. La llevaron al Olimpo para que todos reconocieran y admiraran su belleza, su cuerpo, sus ojos coquetos, ojos sonrientes (helikópida), ojos alegres. Así a su cohorte se unieron las risas y las Gracias y, a la par, ella despertó las pasiones de los dioses, entre ellos Zeus, a quien de plano rechazó.

Y es que Afrodita elige con quien copular, con quien acostarse y con el dominio de su sexualidad rompe las creencias de la sociedad griega. Por esa misma razón se desconoce el padre de su hijo Eros, puede ser desde Hefesto pasando por Ares y Hermes hasta Poseidón o Zeus.

Eros era el siempre dios niño y alado que todos conocen pero ante tal fenómeno Afrodita tuvo que ir hasta Temis para saber porqué no crecía. Resulta que Eros no tenía un compañero, un hermano que tuviera también la atención de su madre. Así que ella parió a Anteros (Anti-Eros) gracias a Ares. Con la llegada de este nuevo bebé, Eros pudo crecer hasta convertirse en el guapo mancebo que en otro mito desposará a la mortal Psique, mortal que sufrío a Afrodita, quien como suegra es una piedra de riñón.

Por cierto que Eros es quien puede hacer que la gente se enamore u odie gracias a sus flechas (de oro o hierro); no lo hace Afrodita. Sin embargo, ella puede provocar el deseo, la sensualidad y la atracción gracias a su cinto especial que es una especie de medio corsé que ajusta la cintura y realza y expone el busto. Por ejemplo, convirtió a Anaxarete en piedra por reaccionar insípida a las súplicas de Ifis para amarla, incluso tras el suicidio de éste.

Ella es como una hechicera del sexo, es la gran seductora pues puede provocar a cualquier dios, hombre, mujer o animal. A todo le tira y se tira. Eso es una habilidad peligrosa para los dioses por lo que la casaron con Hefesto, empero no pudo evitar que Zeus se vengase de su afrenta e hizo que se enamorara de un mortal.

Afrodita le echó el ojo a un príncipe troyano llamado Anquises. Ella tomó forma humana, forma de una simple pastora para tener sexo con él cuando estaba sólo en el monte Ida. En presencia de los bueyes, porque el príncipe era un boyero y apacentaba unos rebaños en el monte, yacieron toda la noche. De esa unión nació Eneas, futuro héroe de Troya.

En cuanto el príncipe supo que se había echado a la diosa, lo divulgó y a Zeus le molestó la actitud por lo que le arrojó un rayo pero éste fue bloqueado por Afrodita con su cinto así que el rayo tan sólo dejó a Anquises inválido.

En sus redes cayeron otros mortales como Adonis, cuya historia es larga así que la resumiré porque vale la pena para su propio post. Adonis es hijo de Mirra, princesa que se acostó con su padre, Cíniras, por culpa de la presunción de su madre ante la diosa Afrodita. El rey de Chipre, Cíniras, se suicidó y Mirra luego de parir fue convertida en árbol de mirra. Afrodita dejó al bebé con Perséfone.

Cuando creció Adonis se puso guapo así que Afrodita quiso apartarlo de Perséfone mas la diosa del inframundo no lo permitió y ambas recurrieron a Zeus para dictaminar: pasaría él 4 meses con Afrodita, otros 4 con Perséfone y el resto del año con quien desease; por supuesto, elige a Afrodita. Él nada tonto.

Esa decisión enceló al dios Ares quien convertido en jabalí rasgó el muslo de Adonis y éste corrió tiñendo las rosas blancas en rojas. Adonis muere, así, en un charco de sangre en donde brota la flor anémona: ¡Ay!, en griego. El joven muerto vuelve al inframundo al lado de Perséfone aunque Zeus permite que él pase medio año también con Afrodita.

A parte de amores y harto sexo, ella tuvo hijos famosos como el que tuvo con Hermes: Hermafrodito, de quien se enamoró Salmacis. Los dioses los fusionaron y así nació un ser con ambos sexos: Hermafrodita.

Con Poseidón tuvo a Rodope (la rosa, esa que guía a los marinos, relacionado con los vientos); y con Ades tuvo a Harmonía, Deimos y Fobos. Pero no todo es bello y lindo ya que es como esas chicas guapas: caprichosa, presumida y berrinchuda (incluso tiene su propia armadura). Eso provoca muertes y hasta guerras como la de Troya. Afrodita es voluble como el mar: a veces está tranquila y a veces anda brava. Por ello su animal emblema es la almeja (junto con su perla); el delfín, cisne y paloma. Su flora es la granada, manzano, mirto, rosa y lima.

Anuncios

2 comentarios el “Afrodita, la belleza divina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s